La pesadez de la ligereza

Acabo de terminar De la ligereza, ensayo de Gilles Lipovetsky publicado en español por la editorial Anagrama. En sus más de 300 páginas, el autor argumenta cómo y por qué lo ligero se ha convertido un “hecho social total”, de manera que en el mundo actual todo aspira a reducir su pesadez para dejar de ser una carga. Mas la liviandad no siempre se alcanza, y es entonces cuando aparecen notables desequilibrios contemporáneos como el estrés crónico, la anorexia o la depresión.

mex-msemanal698-049
El filósofo francés Gilles Lipovetsky.

La ligereza no es condenable per se, tampoco algo digno de celebrar. Únicamente ha llegado para quedarse, con sus luces y sus sombras. Y afecta por igual, aunque no de la misma forma, a ámbitos tan diversos como la ingeniería, la alimentación, la cultura, la arquitectura o la vida social y familiar.

Gracias a la ligereza hoy disfrutamos de una moral menos rigorista y de sociedades más tolerantes y flexibles. Viajamos más, vivimos en entornos más cosmopolitas donde el totalitarismo no tiene más espacio que el de un amargo recuerdo. La democracia, a pesar de sus vaivenes, se ha convertido en una necesidad casi fisiológica en cada uno de los territorios donde se ha asentado, mientras que la esperanza de vida de sus habitantes, cada vez más preocupados por su propia salud y la del medioambiente, no cesa de aumentar. Ligereza es fluidez, dinamismo, volatilidad.

No obstante, esa falta de arraigo de todos hacia todo es responsable de que a día de hoy los contratos fijos brillen por su ausencia. También del auge de los discursos identitarios como reacción a una sociedad en la que las distintas comunidades se han desintegrado. La ligereza, por otra parte, va ligada a un individualismo extremo y atroz que inconscientemente te obliga a pisotear a los demás si no quieres morir aplastado. Y todo ello produce un paradójico malvivir que Lipovetsky define acertadamente como ‘pesadez de la ligereza’.

En contra de lo que pudiera parecer, existen distintas formas de ligereza, algunas radicalmente opuestas entre sí. Por ejemplo, el hiperconsumismo globalizado propio de la literatura cyberpunk frente los principios estoicos que predicaban el desapego hacia el mundo material. Observamos que la ligereza puede frívola o profunda, un medio hacia algo o un fin en sí misma. El autor se limita a desarrollar cada tipo, cediéndonos a los lectores el privilegio de juzgarlos.

Sin título-6

Siempre he creído deseable que la vida fluya enérgica, cual caudal de un río en su curso alto. La alegría, la luz y la vida son por definición superiores a la tristeza, la oscuridad y la muerte. La letra no entra con sangre. Un bofetón a tiempo suele ocasionar más de uno a destiempo. Mas para vivir ligero también es imprescindible aprender a caer por pendientes escabrosas y volverse inmune a superficies ásperas, tal y como el torrente que acaba de nacer.

La ligereza que merece la pena solo se alcanza cuando aprendes a relativizar la adversidad y logras sobreponerte. No se puede soportar la pesadez si la excluimos por sistema de nuestra vida: ésta siempre vuelve, aunque no la busquemos. He ahí otra paradoja implícita en el libro: cierta carga durante el trayecto nos ayuda a sobrellevar el peso de la vida. Lo saben bien aquellos deportistas que se ejercitan con pesas para desarrollar su fuerza, convirtiéndose en el claro ejemplo de lo que podríamos bautizar como ‘ligereza de la pesadez’.

El mayor mérito de Lipovetsky es relacionar aspectos tan dispares de tal forma que parezca evidente su vínculo. No califica el presente como perfecto, tampoco lo condena en cada párrafo mientras idealiza tiempos pretéritos. Ambas actitudes son ingenuas y están agotadas. Su actitud se asemeja la del sabio escaso de certezas, que aspira a entender un poco mejor las contradicciones del mundo actual y considera todos sus avances, pero sin desestimar los nuevos riesgos que implica el progreso.

Yo lo tengo claro: solo por haber descubierto la aparente explicación de que cada vez más parejas rompan por Whatsapp, y su relación con el hecho de que los McDonalds últimamente anden abarrotados de hipsters, me parece un título digno de toda estantería. Buena lectura y mejor reflexión posterior (si la hubiera) a todo el mundo.

Anuncios

2 comentarios sobre “La pesadez de la ligereza

  1. Haces un comentario más que interesante del libro de Lipovetsky. No estoy seguro de que disfrutemos de una moral menos rigorista, mas bien de una ausencia de moral en sentido estricto, cuya consecuencia más directa es el hiperconsumismo que mencionas. Lo que caracteriza a esta nueva sociedad líquida es la increíble exaltación del individualismo y la falta de energía social que se articula en la lucha solidaria por el cambio, es una sociedad domesticada hasta la exasperación y manipulada como nunca antes jamás, efectivamente, es esencialmente volátil e inofensiva para el poder unipolar que maneja al rebaño con el control de los medios, dinero en abundancia y la más sofisticada y totalitaria ingeniería social siendo la UE el campo de experimentación y desarrollo preferido. Es totalitarismo, muy sofisticado, pero simple y duro totalitarismo.
    Somos una gran cultura, lamentablemente ignorada por toda la sociedad española de hoy y que sobrevive, afortunadamente, en Iberoamérica y que recomiendo a las nuevas generaciones que reviseis. Te acompaño un link de una interesante conferencia en Bogotá del magnífico historiador Pablo Victoria para escucharla sin prejuicios: https://www.youtube.com/watch?v=ROMeqNS5XKM

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s