Diario becario (III): tiempo que vuela

Cuando tu horario es extenuante, te das cuenta de que la única manera de disfrutar de un mínimo de libertad y de algo de tiempo para ti no es otra que volverse ordenado. Entraña cierta paradoja, es cierto. Pudiera parecer que que la gente creativa vive continuamente improvisando, redactando sus propias gestas al dictado de la inspiración divina.  Pero solo hay una manera de lograr que tu vida sea algo más que tu jornada laboral, y no es otra que exprimir al máximo tu escaso tiempo libre. Al menos en esta ciudad.

Madrid es una de las villas más desaprovechadas. A falta de remojarse en la playa se puede hacer de todo, por eso mismo no son pocos los planes que se posponen hasta el infinito. Una metrópolis demasiado grande para la gente de otras provincias, incluso para la de ciertos países, pero bien comunicada con el exterior. No sé si sus ciudadanos son conscientes de ese enorme privilegio y de la posibilidad de ir a pasar un día por ahí y volver a casa para dormir. Hace una semana, por fin, aprovechamos la oportunidad.

CIMG4352.JPG

Toledo fue el destino elegido, ciudad milenaria que bien merece una crónica aparte. La firme voluntad de hacer algo diferente unida a la flexibilidad con la que planificamos la excursión nos brindaron una jornada para el recuerdo. Una vez leí que viajamos para encontrarnos a nosotros mismos, además de para aprender aquello que no se encuentra en los libros. Solo por eso, espero repetir próximamente la experiencia en Segovia, El Escorial o el lugar que sea, mas con la misma gente. O en su defecto, con otras personas igual de capaces de disfrutar con las pequeñas cosas y de mantener intacta su curiosidad.

Una de las pocas ventajas de cumplir años es darse cuenta que nada ni nadie es perfecto. O dicho de otra forma, que todo es mejorable. A mí también me gustaría disfrutar de un mejor horario y sueldo, ser un poco más ordenado y bastante menos ignorante. Pero en el momento que eres capaz de sobreponerte a los inconvenientes de la rutina y pasas a utilizarlos a tu favor, entonces aprendes a rentabilizar cada segundo. Y haberlo descubierto entraña, sin duda alguna, una de las enseñanzas más útiles de esta experiencia como becario en un diario nacional.

Tengo el presentimiento que todavía me queda mucho por aprender. Y aunque vuelva a sonar raro, no deja de ser una suerte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s