El soporífero verano linarense

El verano es la estación predilecta en buena parte del hemisferio norte. El sol, ausente casi todo el curso, hace acto de presencia durante un par de meses en los que la gente no cesa de celebrarlo. En Linares, en cambio, el verano es sinónimo de sopor, hastío y tedio. Un castigo periódico por haber nacido en una tierra soleada rodeada de buena gente.

A partir de las 11 de la mañana la temperatura ascenderá con brusquedad, superando fácilmente los 40ºC.  Trabajar, hacer deporte, estudiar y en definitiva, vivir, se complica de tal forma que el cansancio empieza a dar señales de vida cuando minutos antes ni siquiera suponía una preocupación. Ante la dureza de las condiciones y el consecuente descenso de la productividad, no son pocos los que optan por madrugar, si bien luego compensarán una acusada falta de sueño con una merecida siesta.

En Linares, los lugares de trabajo están acondicionados para soportar las condiciones estivales, al abrir y cerrar sus puertas más tarde y estar equipados con potentes aparatos de refrigeración. No así las personas, esclavas de su salud, ni mucho menos la vida cultural y social de la ciudad. Dar un paseo antes de las siete de la tarde supone casi un acto suicida. Si la gente se encierra en sus casas se debe a que el soporífero calor autóctono absorbe toda tu energía antes de emprender cualquier tipo de acción. En verano, los días linarenses se asemejan al tiempo de descuento de un partido que ya no puedes ganar: largos, fatigantes, desapasionados. Las tardes de piscina son la única alternativa en un escenario de aburrimiento contagioso y destructivo.

Pero al caer la noche, el verano linarense muta, abandonando toda su perversa naturaleza. Refresca algo, lo suficiente para que la gente abandone sus cárceles y rompa la soledad juntándose en las terrazas de los bares. Las tapas, seña identitaria de nuestra ciudad, no solo acompañarán la bebida, sino que muy a menudo sustituirán a la cena. El tiempo ahora pasa más rápido, el tedio y el sopor se diluyen, poco a poco vuelven las conversaciones fluidas que versan sobre planes por hacer, las anécdotas que no caducan y todas esas pequeñas cosas que hacen aflorar la alegría en el rostro de la gente.

Mi gremio, el de los jóvenes, solía reunirse, vaso en mano, en la explanada de la vieja estación de Madrid. Con el tiempo el ejercicio fue bautizado como botellón, cuya terrible consecuencia fue la primacía del acto de emborracharse frente al de socializar. Varios años se juntaron gentes de toda clase y condición, en ocasiones irreconciliables.

Tras la inauguración del nuevo recinto ferial, el botellón y su tropa hicieron las maletas. El nuevo espacio es más fresco, seguro y agradable, al pisar suelo embaldosado y no tierra. Además, toda esa gente que rinde culto a la violencia, el trapicheo y cualquier forma de exceso desapareció de la zona sin dejar rastro. Y ahora, por ley, tampoco se vende alcohol a partir de medianoche. El botellón ya no es lo que era. Gracias a Dios.

Seguramente, la época estival no sea aquí muy distinta a la de cualquier ciudad cálida del interior. Mas, en Linares, siempre ha habido una particularidad a finales de agosto: la celebración de las fiestas de San Agustín, patrón de nuestra ciudad. En contra de lo que cabría suponer, la disminución de las horas de luz alarga los días.

Primero, porque como ya he comentado, las noches duran más, y por tanto la vitalidad popular aumenta. Segundo, porque la gente suele, o solía, animarse a salir, gastar y a pasar el día por ahí, que es para lo que sirve la feria.

Una feria, dicho sea de paso, lleva varios años de capa caída y que parece que va a ir a peor; ojalá me equivoque. Allí nos veremos para comprobarlo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s